La paciencia es oro, aprende a ser paciente contigo misma/o, nadie dijo que fuera facil expresarle al mundo con tus pies lo que dice el corazón...
Porque bailar es mucho mas que mover el cuerpo, tambien es acariciar el Alma. Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa. Tal como es tu deseo es tu voluntad. Tal como es tu voluntad son tus actos. Tal como son tus actos es tu destino
Los movimientos de la danza árabe o danza del vientre se corresponden con los cuatro elementos, ejecutándose cada uno en una imitación metafórica del elemento que interpretan:
Las manos son el aire, cuando bailan solas, delicadas y versátiles, y cuando acompañan otros pasos, rígidas, pero nunca violentas.
Las caderas son el agua, llenas de movimientos ondulantes y acompasados, siempre suaves pero decididas. Los movimientos de la cadera se distinguen en dos grupos; solares y lunares. Los solares son los que corresponden a movimientos medidos y golpes rítmicos y los lunares a círculos, ochos y otros giros de cadera menos bruscos.
Las piernas son la tierra, sus movimientos son hacia abajo, firmes y decididos de formas armadas y rígidas.
El fuego se ve representado en todos los movimientos de “shimmie” y también en los solares.
Hay quienes explican esta teoría introduciendo también un quinto elemento; el éter, que correspondería a la magia de la bailarina, aquello que provoca el embrujo que esta danza en particular parece ejercer sobre los mortales.
El Raks Sharki, que significa literalmente Danza Oriental, es la danza del mundo, el Universo bailando para uno, el baile del alma.